Aprender que la soledad no es el enemigo, que realmente es quien te ayuda a encontrar lo que de verdad quieres, quien te enseña a valorar lo que tienes y en muchas ocasiones lo que se expiró en un suspiro, a aprender de errores, a encontrarse uno mismo y si cabe, a perderse en la felicidad de cada movimiento, movimientos que marcan nuestros caminos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario